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SubDirector Nacional de INDAP visitó La Higuera |
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viernes, 22 de agosto de 2008 |
Localidades como Los Choros, en la provincia de Elqui, y Romeralcillo, en el valle de Limarí, son dos ejemplos que cómo en pleno secano el esfuerzo y dedicación de los campesinos, más el apoyo del Gobierno a través del organismo de fomento estatal, dan excelentes resultados. En el importante desarrollo olivícola logrado durante los últimos años en la Cuarta Región, los usuarios del INDAP son protagonistas de este rubro que se presenta cada día con mejores expectativas. Experiencias asociativas e individuales en esta materia las conoció precisamente el SubDirector Nacional de dicho organismo de fomento, Juan Rusque, durante su visita a la zona, tierra que abandonó satisfecho por los logros que han logrado emprendedores de la agricultura campesina. Prueba de ello es el proyecto de la planta procesadora de aceite de oliva de Los Choros, comuna de La Higuera, que permite hoy de manera directa a doce productores extraer lo mejor de los olivos, dejar atrás una producción precaria hecha en el tradicional maray –instrumento de piedra empleado para moler- y obtener mejores dividendos económicos. “Esto es un ejemplo de que seguimos avanzando en el proyecto país de ser una potencia alimentaria. Es muy interesante esta iniciativa que vemos acá, porque estas familias dejaron de fabricar aceite artesanal para autoconsumo y gracias al esfuerzo de los propios productores en un proceso de asociatividad, con apoyo del Estado a través del INDAP, donde recibieron también asistencia técnica y capacitación, obtienen un producto de calidad. Además les permite vender servicios a otros agricultores beneficiando en total a más de ochenta campesinos del sector”, destacó Rusque. “Ellos han podido mejorar sus ingresos familiares y ahora trabajan para certificar este producto como orgánico para darle un valor agregado”, añadió. En esta agreste pero fértil tierra ubicada en el sector norte de la región, donde según los lugareños existen centenarios olivos que datan de la época de la Conquista, los emprendedores logran una producción promedio de cinco mil litros de aceite anuales –cuya venta en el comercio establecido bordea entre los 3.500 y 5.000 pesos- que los tiene contentos y con ganas de seguir creciendo. “Antes nos demorábamos mucho en cosechar las aceitunas y producir el aceite. Sacábamos cerca de ocho litros al día y hoy estamos entre los doscientos y trescientos litros diarios. Hemos logrado mayor calidad. Vinieron catadores expertos de la Universidad de La Serena a probar nuestro aceite y los resultados nos dejaron muy contentos porque nos dijeron que no tiene nada que envidiarle a los de marca que hay en el comercio de la ciudad”, contó orgulloso, Guillermo Morales, uno de los socios de esta planta, quien también rescató el rol social de ésta. “La idea y la base del proyecto siempre fue beneficiar a la comuna. Viene gente de Punta Colorada, La Higuera e incluso de la Región de Atacama. Por eso tenemos que cuidar la calidad de nuestro aceite, porque además vienen consumidores de todos lados y no queremos que se desprestigie pues le da valor a todo el valle”, dijo. Ana Cornejo, otra de las beneficiadas, está pronta a cumplir 80 años y en su predio tiene 600 olivos. “Mi familia se ha dedicado siempre a este cultivo y gracias a eso nunca me ha faltado nada. Con la planta aceitera vamos a satisfacer a nuestros clientes. Ojalá lleguemos a exportar, pero primero queremos cubrir la demanda de la comuna”, sostuvo. Por ello el Director Regional del INDAP, Bernardo Salinas, valoró cómo este proyecto mejoró la calidad de vida de la comunidad al cambiar la forma de producir y hacerla más eficiente. “Antes necesitaban doce kilos de aceituna para extraer un litro de aceite. Ahora se ha estandarizado el proceso y los productores han ido resolviendo problemas de organización y comerciales. La planta cuenta con resolución sanitaria por lo tanto ofrecen al consumidor un producto garantizado. Pero detrás de ello hay otras iniciativas relevantes, como haber asegurado riego en este sector, más de 400 millones de pesos se han invertido a través del INDAP en los últimos 3 años, la entrega de asistencia técnica y la electrificación trifásica, que es una forma distinta y más barata de energía que ha permitido impulsar nuevos emprendimientos”, indicó el personero. “Queremos darle un valor a este territorio, se está trabajando en la línea de aceite orgánico que le dará un plus a la producción, la cual ya se ve reforzada con la llegada de empresas como Sociedad Valle Grande, de reconocido prestigio con su producto aceite Olave, premiado a nivel internacional, quienes producen de manera orgánica y están muy interesados en colaborar con nosotros en transferir todos sus conocimientos gracias a su responsabilidad social y a la inserción que busca en la comunidad”. |